— desde el fuego de siempre —
Carnes a la brasa, fuego lento y producto de temporada. La cocina de toda la vida, hecha despacio.
Lo nuestro
Empezamos como parada de carretera para camioneros, con un horno de leña y una barbacoa en la propia barra. Una cocina sencilla y casera que marcó nuestra identidad desde el primer día.
Lo que empezó como un pequeño proyecto familiar hoy lo llevamos entre tres familias. Seguimos al frente del negocio con el mismo compromiso con el que empezó todo.
Sobrevivió a la reforma de 2007, cuando retiramos el horno de leña pero decidimos conservarla. Hoy sigue siendo protagonista, visible tanto desde la barra como desde la cocina.
Un vistazo
Lo que dicen
Sobre nosotros
“
Empezamos en 1992 dando de comer a camioneros en la carretera, con un horno de leña y una barbacoa en la propia barra. Más de 30 años después seguimos siendo un negocio de familia — hoy ya tres familias, con la segunda generación al frente — sin haber perdido lo que nos hizo diferentes desde el principio: el trato cercano y la cocina hecha con dedicación.
— La familia Marchena
Nuestros primeros pasos estuvieron muy ligados a la carretera. Comenzamos dando comidas, especialmente a camioneros, ofreciendo una cocina sencilla, casera y hecha con dedicación.
En aquella época, el restaurante contaba con un horno de leña y una barbacoa situada en la propia barra, elementos que formaban parte de nuestra identidad desde el principio y que nos acompañaron durante nuestros primeros años.
Con el paso del tiempo, el restaurante fue evolucionando y adaptándose a las nuevas necesidades, pero siempre intentando mantener aquello que nos hacía diferentes: el trato cercano, el ambiente familiar y el gusto por la cocina hecha con dedicación.
A lo largo de los años hemos realizado varias remodelaciones, tanto en la zona del restaurante como en la cafetería, buscando mejorar nuestros espacios y ofrecer una experiencia cada vez más agradable a nuestros clientes.
En 2007 llegó una de las remodelaciones más importantes de la zona de cafetería. Se retiró el antiguo horno de leña, pero decidimos conservar un elemento que ya era parte de nuestra historia: la barbacoa.
Hoy, esa barbacoa sigue teniendo un lugar protagonista y, además, cuenta con una característica muy especial: puede verse tanto desde la zona de barra como desde la cocina. Una forma de mantener visible nuestra manera de trabajar y de conservar una parte de aquella esencia con la que comenzamos.
Actualmente, tres familias trabajamos juntas en Asador Marchena. Tres familias que forman parte del día a día del restaurante y que comparten el compromiso de seguir ofreciendo a nuestros clientes el mismo trato cercano que nos ha acompañado desde nuestros comienzos.
Más de 30 años después, seguimos creciendo y evolucionando, pero sin olvidar de dónde venimos. Porque Asador Marchena no es solamente un restaurante. Es el resultado de una familia, de varias generaciones, de mucho trabajo y de una historia que comenzó en 1992 y que seguimos escribiendo cada día.
Os esperamos